Spanish Chinese (Simplified) English French German Italian

El Barrio del Carmen (I): sus orígenes

Escrito por Antonio Jiménez el . Publicado en Rincones de Murcia

Al margen derecho del río Segura, a su paso por Murcia, se situa el barrio más extenso y poblado de cuantos forman actualmente la capital. En la actualidad, unos 23.000 habitantes, con más de 400 comercios, centros culturales, de recreo y expansión, dan vida y encanto a este popular barrio murciano.

Las primeras referencias que se conocen de este barrio provienen de la Murcia musulmana. Rabad Alchadid y Al Hirilla son los nombres de dos pequeños poblados con algún caserío mas bien disperso, situados a poniente y a levante de una mezquita llamada Al-Haralla, vocablo árabe que trasciende a nuestros días como nombre de una acequia y que traducido significa "el Barrio". No se volvió a saber de Al-Haralla, que desapareció tras las convulsas batallas de la reconquista a mediados del siglo XIV.  Es sabido, que tras el litigio del Sr. Obispo Comontes y los señores de Murcia por los terrenos que ocuparon la mezquita y su camposanto, el 1 de agosto de 1451, Comontes cede dicha parcela con la condición de que se edificara una ermita a San Benito. La construyó el Deán D. Martín Selva, cercando el terreno sobrante y plantándolo de naranjos. Sería esta ermita la que entonces le dio nombre a este rincón de Murcia.

En marzo de 1584, fray Juan Gallego, de la orden de los Carmelitas, expone al concejo el deseo de su comunidad para establecerse en Murcia. Los Carmelitas encontraron en la orden de los Agustinos un fuerte oposición a que se asentaran en las cercanías de la antigua puerta del Zoco. Después de fuertes disputas entre las órdenes religiosas, el concejo se vio obligado así a que se les concediera la ermita de San Benito para tal fin, efectuándose la escritura el 20 de marzo de 1586. Aún así, no sería hasta el año 1634 cuando la orden de los Carmelitas calzados comenzó a construir su convento, teniendo también una voraz oposición, esta vez la del río Segura, que con sus constantes avenidas hacía imposible la vida en "el Barrio". Tras los continuos desbordamientos del río, hacen unas nuevas peticiones al concejo para establecerse intramuros, pero encuentran ahora un obstáculo en la orden de los Franciscanos. Finalmente, terminan las obras del convento junto a la Ermita de San Benito en el año 1654.

Además de los Carmelitas, otra orden religiosa intervino para que el Barrio sufriera un empuje casi definitivo: los Capuchinos de San Antonio de Padua. Se establecieron en Murcia merced a la petición de Antonio Fontes Pagán en 1626. Fueron los componentes de esta orden, fervientes devotos de la Virgen de la Fuensanta, los que intervinieron decisivamente en su nombramiento como patrona de la ciudad. En el convento de los Capuchinos, situado a un centenar de metros de los Carmelitas, aproximadamente donde hoy se encuentra la actual Alameda de Capuchinos, existía un importante aljibe que abastecía de agua al Barrio de San Benito en épocas de sequía.

los coloraosMientras tanto, una de las entidades mas antiguas que aún permanecen en Murcia, la Real, Muy Ilustre, Venerable y Antiquísima Archicofradia de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, que había sido fundada en 1411 por seguidores de San Vicente Ferrer, se establece, aunque no sería definitivamente, en San Benito junto a la orden Carmelita en el año 1589. No cabe duda, de que este hecho, daría con el paso de los años, tradición, esplendor y riqueza patrimonial no solo al Barrio del Carmen, sino a la ciudad de Murcia.

Queda claro que las órdenes religiosas de Carmelitas y Capuchinos, junto al nuevo asentamiento de la Cofradía de los Coloraos, nombre con el que se la conoce popularmente, intervinieron de manera notoria en el desarrollo del Barrio del Carmen. Aunque en aquella época, además de los conventos y la Ermita, junto al viejo puente de estructura de madera que cruzaba el Segura y unía el Barrio con la Murcia amurallada, tan solo se asentaba un pequeño núcleo de viviendas y algunas posadas que daban cobijo a los que por alguna razón no habían podido entrar a la ciudad. Allí mismo, los mercaderes que provenían del campo de Cartagena con redes repletas de paja o de hojas de morera, establecían un pequeño mercado en una pequeña plaza, que desde entonces se la conoce como Plaza de la Paja.

Fue Jaime Bort en el siglo XVIII, quién proyecta la Plaza de Camachos destinada a plaza de toros, rodeada de edificios con amplia balconada. Durante esa misma época se concibe una alameda para dar cobijo y resguardo de los rigores del clima al transeúnte. Don José Moñino Redondo, Conde de Floridablanca y ministro de Carlos III, durante los años en que participó en la política murciana colaboró en la decisión de la ejecución de un jardín botánico y de la futura urbanización del Barrio.

Las intervenciones durante el siglo XVIII serían definitivas para el posterior florecimiento y gran expansión del Barrio del Carmen. Tras unas generosas limosnas, los Carmelitas pudieron costear definitivamente las obras de la Iglesia del Carmen, construida sobre la Ermita de San Benito. Así, el 14 de septiembre de 1721 se inician los primeros trabajos de unas obras que se alargaron casi medio siglo, hasta el año 1769 que se dieron por concluidas. En este mismo periodo, se ejecutó otra obra fundamental que contribuyó al auge definitivo que obtendría el Barrio del Carmen en el siglo XIX: la construcción del Puente de los Peligros

 

Referencias Bibliográficas:
"Pasionaria Murciana". Pedro Díaz Cassou
"El Convento de Carmelitas Desclazos de Murcia. Revista Imafronte".
Elías Hernández Albadalejo y Concepción De La Peña Velasco.
"Murcia: ciudad, territorio, cultura y agua". Emilio Estrella Sevilla
"Fechas Murcianas". J. Fuentes y Ponte
Articles tagged

Regala LovingMurcia

Aquí os dejamos el enlace para acceder a esta tienda online con artículos LovingMurcia...

camisetas lovingmurcia

 

Plano de Murcia

Follow Us
rss
google+